
Imagino los trámites lentos que muchos años atrás debieron vivirse en estos corredores. Ingleses y alemanes trayendo progreso al país, covertido en complejos mecanismos de manufactura. Y todos ellos trabados con alguna talanquera bucrocrática que les impide nacionalizar alguna alguna máquina o producto. Por el puerto de Barranquilla entró gra parte del desarrollo de este país subdesarrollado. Hoy es una imponente, pero silenciosa biblioteca que alberga volúmenes, pero también pesados recuerdos que impregan las paredes, que se evaporan en el sopor de una ciudad que palpita entre el río y la mar. Barranquilla - Edificio de La Aduana (Colombia, 2004).